YÉLAMOS DE ABAJO – ASOCIACIÓN EL OJUELO

RECORRIDO EN EL PUEBLO

Yélamos de Abajo es un pequeño pueblo de 62 habitantes ubicado, en coche, a 38 minutos de Guadalajara y 60 min de Madrid, y con esa pequeña distancia, puedes sumergirte en un entorno rural, verde y fresco, donde el calentamiento global aun se ve de lejos.

Está situado en el valle del arroyo San Andrés, afluente del río Tajuña y, aunque el caudal es pequeño, mantiene un valle muy frondoso, lleno de chopos, nogales, olmos y bosques de quejigos y encinas, además de árboles frutales y huertos que aun se trabajan.

Es una una zona ideal para practicar el senderismo, reencontrarse con la naturaleza y con el medio rural.

Este pequeño pueblo alberga edificios y monumentos que son testimonio fiel de su Historia. Te proponemos la siguiente ruta:

1- Puedes aparcar en la carretera, en las eras, al lado del Calvario, una mesa de piedra que coronan tres cruces.

Entrando hacia el pueblo, a la derecha ves la picota, rollo jurisdiccional declarado bien de interés Cultural. Es la picota más joven de la provincia, de 1794, que denota jurisdicción propia. Según consta en su inscripción: “Reinando Carlos IV se edificó a expensas de propios de esta leal y real villa. Año 1794” Es una columna de piedra con cuatro brazos de hierro que terminan en cuatro cabezas de serpiente. Está situada sobre un pedestal con dos escalones, bordeado por cadenas de hierro.

2- Unos metros más adelante aparece una pequeña casita de piedra que es el antiguo matadero.

3- Cruzando el arroyo, vemos la plaza de la fuente. La fuente, una estructura de dos pilones en piedra caliza, tiene tres caños de agua  siempre fresca que, hasta ahora, nunca han bajado su caudal. Tradicionalmente el pilón grande era el utilizado para dar de beber a las mulas.

4- A la izquierda de la fuente podemos ver el lavadero, ya en desuso, donde la mujeres se juntaban a hacer la colada y charlar. Después, tendían y soleaban la ropa en el prado de trébol que había junto a la picota.

5-Si continuamos hacia el oeste, dejando el lavadero a nuestra derecha, bajamos por una calle que discurre entre el arroyo y el canal del lavadero, andando entre huertos y bajo la sombra de los chopos. Giramos hacia la derecha, y antes de cruzar el canal, vemos unas escaleras entre dos edificaciones, por ahí podemos bajar para ver la Fuente del Moro.

La Fuente del Moro es una construcción en piedra de origen romano, con galería abovedada y sistema de canalización de agua y piletas para el descantado de la arena que pudiera traer.

Tiene dos caños que salen de la boca de sendas caras y vierten a una superficie de piedra plana, que vierte, a su vez, en un pilón rectangular.

6-Cruzando el canal nos encontramos en una pequeña plaza, donde se encuentra el consultorio médico, antiguamente la vivienda del médico.

Si giramos hacia el oeste, por el camino pequeño de la izquierda, bordeando el canal, podemos ver el barrio de Toledillo, antiguo barrio judío y separado del resto de la población.

El camino que hemos dejado a la derecha, es La Galiana, antiguo camino romano que cruza el pueblo.

7-Volviendo otra vez a la plaza, podemos subir por la calle mayor, de D. José de Lorenzo, para adentrarnos en el pueblo. La segunda calleja a la izquierda es la calle del Pintor, en recuerdo al pintor D. Rafael Pedros que se enamoró de nuestro pueblo y disfrutó de él muchos veranos.

Esa calle del Pintor nos lleva hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Zarza.

8-La Iglesia es renacentista, del siglo XVI, de sillar y sillarejo calizo; mostrando en el muro de poniente una torre moderna y la puerta de entrada en el muro sur.

Es una planta de dos naves, aunque inicialmente se construyó sólo una. En el interior se puede contemplar un retablo mayor barroco con columnatas y una pila bautismal románica.

Antiguamente se podía ver una custodia y una cruz procesional barroca del siglo XVIII, de plata mejicana, que en la actualidad se guardan en el museo diocesano de Sigüenza.

9-Saliendo de la iglesia, a la izquierda, cruzando una plaza pintoresca, bajamos hasta la plaza del pueblo.

En el lado izquierdo, esquina con la plaza, podemos ver el portal del Ayuntamiento y la torre del reloj, antigua cárcel de la villa.

En el interior del Ayuntamiento se ubica la Sala Pedrós, con frescos de este pintor reflejando escenas de la vida cotidiana del pueblo en los años ochenta.

La plaza es de planta rectangular, donde destaca una barbacana de piedra caliza, que antiguamente tenía un banco de piedra donde sentarse a pasar el rato.

10-Continuamos por la calle Mayor llamada D. José de Lorenzo, viendo las casas y las parras que decoran muchas de sus fachadas.

11- Casi al final del pueblo, a la izquierda, está la Ermita. Pequeño edificio de piedra caliza.

12- Pasando el frontón, a la derecha, sale una carretera que discurre entre chopos. Cruzando la segunda entrada al pueblo, la de la Calle Puente Palo, se camina por una vereda entre vegetación de ribera y huertos que te devuelve al matadero.

¡¡Qué disfrutes esta pequeña ruta!!